EN NAVIDAD, ENFERMEDAD “DE REYES”

Todos nos hemos imaginado alguna vez a Felipe II siendo trasladado en su carruaje con intención de hacer la “visita de obra” de San Lorenzo de El Escorial con un cojín bajo el pie. Y es que, junto con la de algunos otros, la gota de este rey fue de las más sonadas. 30 años le duró, dicen, hasta que murió.

 En mi caso, el rey que imaginaba cuando estudiaba en la carrera era Enrique VIII (en mi colegio estudiábamos historia británica), acompañado de cualquiera de sus 6 esposas, con ese cojín amortiguando su dolorido pie y sin dejar de engullir muslos de cordero. Menudo panorama.

Felipe II y Enrique VIII, dos reyes que no cuidaban su nivel de ácido úrico

Felipe II y Enrique VIII, dos reyes que no cuidaban su nivel de ácido úrico

¿POR QUÉ EN NAVIDAD HAY MÁS ATAQUES DE GOTA?

La gota se produce por efecto de la hiperuricemia, que es una acumulación de ácido úrico en la sangre. El excesivo ácido úrico se cristaliza y se deposita en las articulaciones en general, en las metatarsales del dedo gordo del pie en particular. Este depósito de cristales hace que nuestro cuerpo reaccione con una inflamación intensa, que es lo que nos produce el dolor.

Pero, ¿de dónde viene el ácido úrico? Pues lo producimos nosotros, al digerir y metabolizar las purinas que ingerimos, y también al “deshacernos” de las moléculas de ADN y ARN que “nos sobran”. Estos ácidos nucleicos están formados por purinas (adenosina y guanina) y pirimidinas (timina y citosina). Pues al descomponer estas purinas, se produce xantina, que por acción de la xantina oxidasa se transforma en ácido úrico. Este ácido úrico no debería de ser un problema, y sin embargo la evolución (gracias, Sir Darwin) ha hecho que los humanos nos hayamos hecho deficitarios en una enzima, la urato oxidasa, que es la responsable de destruir los cristales de urato que se depositan en las articulaciones y transformarlos en compuestos que se disuelvan mejor y podamos eliminarlos.

Sabido esto, es lógico que en navidades aumenten los casos de gota, ya que nuestra alimentación cambia y aumentamos la cantidad de alimentos ricos en purinas en nuestras dietas comilonas, como pueden ser carnes rojas, vísceras y marisco. Además, otro factor que influye en estos ataques de gota es el consumo de alcohol, y en navidades la mayoría no somos precisamente abstemios, que digamos…

Precisamente porque tiene que ver con la alimentación, se conoce como una “enfermedad de reyes“, porque en aquellos tiempos la realeza era más propensa a alimentarse de carnes rojas, así como a abusar del alcohol, que la plebe. Pero ahora mismo no veo yo a Don Felipe y Doña Letizia engullendo un cochinillo enterito como Enrique VIII. (Bueno, en el caso de ella, ni una cabeza de gamba, la verdad…)

Sin embargo, otro factor importante a tener en cuenta es el factor genético. Por eso, y por suerte, no todos acabaremos las navidades con el pie en alto. Pero si tus padres o abuelos alguna vez han sufrido ataques de gota, has de tener cuidado con tu alimentación.

Alimentos permitidos, limitados o a evitar en caso de hiperuricemia.  Fuente: www.fisterra.com

Alimentos permitidos, limitados o a evitar en caso de hiperuricemia.
Fuente: http://www.fisterra.com

¿QUÉ TRATAMIENTOS EXISTEN?

El fármaco más conocido para tratar la hiperuricemia (a la que no sólo hemos de temer por la aparición de la gota, sino que es un factor de riesgo cardiovascular) es el alopurinol, aunque no se usa hasta no ver que una adecuada alimentación, ejercicio e hidratación no sirven para corregir los niveles de uratos. El alopurinol es un inhibidor de la xantina oxidasa (la que transformaba la xantina en ácido úrico), por lo que disminuye la cantidad de ácido úrico en el organismo. Sin embargo, seguimos necesitando eliminar esos restos, que se podrían acumular en el tracto urinario, y de ahí la importancia de beber mucha agua cuando estemos en tratamiento con alopurinol.

Cuando se empieza un tratamiento con alopurinol, es importante revisar periódicamente los niveles de ácido úrico, para ir aumentando, desde la dosis más baja, hasta la efectiva para lograr niveles aceptables (por debajo de 6 mg/dL) IMPORTANTE: Si estás es tratamiento con alopurinol no deberías modificar la dosis en caso de que aparezca un ataque de gota.

Por otra parte (aunque está siendo cada vez menos usada, y el grupo de fármacos que se indican ahora en caso de ataques de gota son los antiinflamatorios no esteroideos) tenemos también la archiconocida colchicina, y su primo hermano colchimax®. La colchicina es un medicamento extremadamente tóxico, con un margen terapéutico muy estrecho (esto es, la diferencia entre la dosis beneficiosa y la dosis maliciosa es muy pequeña). Por ello, es importante que si te han prescrito este medicamento para un ataque agudo de gota, respetes al dedillo las dosis pautadas.

La colchicina es de esos fármacos que no se sabe exactamente cómo actúan pero se ha venido utilizando desde los tiempos del antiguo Egipto para tratar esta enfermedad. (En el papiro de Ebers ya aparecía el llamado colchicum como remedio para los dolores articulares). Parece ser que, por un lado, disminuye la respuesta inmunitaria ante los cristales de urato, y por otro lado, ayuda a regular el pH de la zona donde se acumulan los cristales, lo cual hace que no se deposite más ácido úrico. No tiene efecto analgésico ni ayuda a eliminar el ácido úrico, sino que simplemente disminuye la respuesta del organismo ante la acumulación de los cristales.

Por otra parte, la colchicina se asocia con dicicloverina en la presentación Colchimax®. La dicicloverina actúa bloqueando los receptores de acetilcolina, lo cual hace que disminuyan los espasmos de la musculatura lisa y algunas secreciones glandulares. PERO CUIDADO: colchi”MAX”  no significa que contenga más colchicina,¡sino al contrario! Contiene la mitad de colchicina que la colchicina a secas, por lo que es de vital importancia que quienes conozcan uno de ellos, no se confundan en la dosis si en algún momento su médico les prescribe la otra presentación.

¿CÓMO SE HA DE TOMAR LA COLCHICINA?

Pues como todo en la vida, depende. En primer lugar, depende de tu estado inicial. Si tienes alguna insuficiencia, ya sea renal o hepática, tu médico te indicará si has de disminuir la dosis o aumentar el intervalo entre tomas, o bien si has de recibir vigilancia por si apareciesen efectos adversos. En segundo lugar, depende de la edad. En cualquier caso, el médico es quien ha de decirte cuál sería la dosis adecuada a tu situación concreta.

Sin embargo, de manera general, si lo que tratamos es un ataque agudo de gota, se ha de tomar 1 mg de colchicina (1 comprimido de colchicina o 2 de colchimax) en cuanto aparezca el primer síntoma de ataque, y 1 o 2 horas después, tomar 0.5 o 1 mg (medio o 1 comprimido de colchicina, 1 o 2 comprimidos de colchimax). FIN DE LA HISTORIA. No se debe sobrepasar la dosis de 2 mg al día.

Si al día siguiente sigues con los síntomas, puedes repetir la pauta los siguientes días, pero nunca sobrepasar los 6 mg en 4 días. Si pasados esos 4 días persisten los síntomas, lo siento mucho, pero tendrás que esperar 3 días sin tomar nada para “limpiarte” antes de volver a la carga.

En ocasiones se prescribe colchicina para prevenir los ataques de gota al comenzar el tratamiento con alopurinol (durante 6 meses), o bien para el tratamiento de la gota crónica, y en esos casos la pauta es menor: de 0.5 a 1 mg de colchicina al día, en 1 o 2 tomas (1 comprimido de colchimax 1 o 2 veces al día, o 1 comprimido de colchicina al día)

CONCLUSIONES

Como veis, es de vital importancia conocer exactamente cuáles son las pautas y dosis que hemos de tomar con los medicamentos de estrecho margen terapéutico. De hecho, se han notificado casos incluso de muerte por no utilizar adecuadamente este medicamento en concreto. Pacientes que no habían comprendido la pauta y llegaron a tomar hasta 1 mg de colchicina cada hora hasta tomar 7 u 8 veces la dosis máxima...

Por tanto, si eres farmacéutico y estás leyendo esto, recuerda por favor asegurarte de que tus pacientes entienden la pauta correcta al dispensarles este medicamento, pregunta, indaga, sé cotilla... y si eres un paciente, escríbelo en la caja, grábalo en tu móvil o tatúatelo en el pie que se te inflame por efecto de la gota, haz lo que quieras, pero por favor, utilízalo bien, y ante cualquier duda, consulta con tu farmacéutico. 

bibliografia:

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  1. Pingback: Gota, Ácido úrico y colchicina

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