EL COLOR MALVA (que no púrpura)

La semana pasada os hablaba sobre las opciones para tratar la tos, y os contaba cómo en la mayoría de los casos no es una buena idea utilizar medicamentos que “corten” el reflejo de la tos en ciertos casos. Sin embargo, existen opciones para aliviar ese reflejo tan incómodo y suavizar la garganta, sin contar con esas contraindicaciones o efectos secundarios de los antitusivos, que son las preparaciones fitoterápicas. 

Partiendo de la base de que la fitoterapia es el pilar fundamental sobre el que se ha basado la historia de la farmacoterapia, es lógico pensar que algunos de esos remedios ancestrales hayan llegado hasta nuestros días, algunos incluso habiendo demostrado sobradamente su seguridad (que no todas, eso que quede claro: QUE SEA “NATURAL” NO SIGNIFICA QUE SEA INOCUO, NO NOS CONFUNDAMOS)

plantas-medicinales

Unas pinceladas acerca de la fitoterapia: se trata de utilizar una “droga” (no os asustéis, en este sentido se trata de la acepción que tradicionalmente se ha utilizado para definir este tipo de remedios). La definición de cada “droga” viene dada tanto por la parte utilizada de la planta (hojas, flores, tallo, raíz…) como de la especie a utilizar. Es decir, según se use una parte u otra de la misma planta, la ESCOP (European Scientific Cooperative on Phytotherapy) y la Comisión E (ya inexistente, pero publicó 387 mono, así como la Real Farmacopea Española (RFE), autorizan su uso para unas indicaciones u otras. Por eso, no es raro encontrar que una misma planta esté presente en preparaciones para la tos y también en preparaciones para controlar el peso, por ejemplo.

En el caso del tratamiento de la tos, las especies botánicas que encontramos a nuestra disposición se pueden clasificar en plantas que contienen mucílagos, saponinas, u otros componentes. 

PLANTAS QUE CONTIENEN MUCÍLAGOS

Los mucílagos se “hinchan” al contacto con el agua, y aumentan la viscosidad del líquido en el que se encuentran, recubriendo la mucosa del tracto respiratorio. Es por tanto, una acción mecánica: si recubro la mucosa, los agentes irritantes no van a poder “estimular” esos receptores que activan el reflejo de la tos. Pero con los mucílagos ocurre como con cualquier medicamento convencional, siempre existen efectos colaterales (lo iba a llamar “lado oscuro” pero en algunos casos ni siquiera se consideran efectos adversos), como pueden ser los efectos laxantes, protectores de la mucosa gástrica, y emolientes dermatológicos. 

Pertenecen a este grupo:

  • altea

    Altea

    Altea (Althaea officinalis): raíces y hojas. Su uso está autorizado para tos seca y bronquitis, aunque tradicionalmente también se usaba para tratamiento de problemas gástricos y de la piel.

 

 

  • amapola

    Amapola

  • Amapola (Papaver rhoeas): pétalos. Tiene un efecto ligeramente hipnótico y depresor del sistema nervioso central. Curiosamente, la adormidera (Papaver somniferum) es la prima hermana de la amapola, y como recordaréis del post anterior, los antitusivos por excelencia son los derivados opiáceos… La Real Farmacopea Española define el opio como el “látex secado al aire, obtenido por incisión de las cápsulas todavía verdes de Papaver somniferum”… pero ya vimos que los derivados opiáceos tienen efectos adictivos… Veis la relación, ¿verdad?
  • Cetraria islandica Koehler

    Liquen de Islandia

    Liquen de Islandia (Cetraria islandica)tallo desecado. Además de tener el efecto demulcente de los mucílagos, también estimula el apetito, al estimular las secreciones gástricas. Pero en España sólo está autorizado su uso como tratamiento de afecciones del tracto respiratorio superior, como tos seca o bronquitis.

 

 

  • malva

    Malva

    Malva (Malva sylvestris): hojas y/o flores. Está indicada en caso de sequedad de garganta, y tos irritativa, pero su uso no está limitado a las afecciones respiratorias, sino que también se puede utilizar por vía externa para afecciones inflamatorias de piel y mucosas.

 

  • Tussilago farfara

    Tusílago

    Tusílago (Tussilago farfara): además de la acción de los mucílagos, esta planta también tiene actividad antiinflamatoria, por lo que se utilizaba en tratamiento del asma y bronquitis, y también es expectorante, porque aumenta las secreciones bronquio-alveolares. Sin embargo, este es uno de los ejemplos de que no todo lo natural es inocuo, ya que contiene ciertos componentes (los alcaloides pirrolizidínicos) que pueden producir daño a nivel hepático y pueden ser carcinogénicos. Aunque la intoxicación a dosis terapéuticas es muy rara por estar estos compuestos en muy poca concentración, no se recomienda su uso en tratamientos crónicos o prolongados. Por todo ello, es una planta cuya venta al público queda restringida (por orden ministerial) por su toxicidad.

 

PLANTAS QUE CONTIENEN SAPONINAS

Estas sustancias (paradójicamente) irritan la mucosa respiratoria, pero no para provocar tos, sino para que se produzca más moco y así se fluidifique y sea más fácil expulsarlo. Utilizando la nemotecnia, la palabra “saponina” deriva de “jabón”, y siempre que usamos jabón, el líquido fluye más fácilmente. 😉

  • polygalasene

    Polígala

    Polígala (Polygala senega): raíces y rizomas. Su actividad es principalmente expectorante, por la fluidificación de la mucosidad gracias a las saponinas. Su uso está aprobado por tanto para tos productiva, catarro de las vías altas, y bronquitis crónica.

 

  • gordolobo

    Gordolobo

    Gordolobo (Verbascum thapsus): flores. Contiene tanto saponinas como mucílagos, por lo que ejerce diversas acciones sobre la mucosa: protege y suaviza la mucosa y fluidifica la mucosidad. Se autoriza su uso afecciones respiratorias infecciosas o alérgicas (amigdalitis, faringitis, asma, bronquitis, resfriados y gripe, tos seca)

 

  • hiedra

    Hiedra

    Hiedra (Hedera helix): hojas. Además de tener efecto expectorante por las saponinas, también tiene acción antiespasmódica, aunque no se conocen los compuestos responsables de esta acción.

 

PLANTAS CON OTROS COMPONENTES

  • Drosera-intermedia

    Drosera

    Drosera (Drosera rotundifolia)se utiliza toda la parte aérea de la planta. Sus componentes le confieren actividad antitusiva (bloqueando el reflejo de la tos) y broncodilatadora (actuando a nivel del músculo liso bronquial), así como antiinflamatoria y antiespasmódica. Muy utilizada en pediatría, está indicada especialmente en tos irritativa y espasmódica.

 

  • Sambucus nigra

    Saúco

    Saúco (Sambucus nigra): inflorescencia y frutos. Las flores son capaces de incrementar la secreción bronquial. Su uso se autoriza para tos seca, bronquitis o resfriado común. Debido a su efecto diaforético (que te hace sudar), también están indicados los frutos para tratamiento de catarros que cursen con fiebre.

 

Y como siempre me pasa, este post me ha vuelto a quedar larguísimo, y aun así me dejo cosas en el tintero… Así que os dejo aquí un cuadro-resumen con más especies vegetales utilizadas en la fitoterapia de la tos y sus acciones farmacológicas, elaborada por mi compañero Iñigo Pallardo, en su blog “Club Sanitario”, que os recomiendo encarecidamente que sigáis, ya que, aunque hace poco que ha empezado en esto de la blogosfera, ¡apunta maneras! 😉

esquema fitoterapia

 

Bibliografía: Castillo García, E. , Martínez Solís, I. Manual de fitoterapia Ed. Elsevier Masson, 2011.; http://www.fitoterapia.net

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s