UN MARTINI SIN HIELO

Pues allí estábamos. En la colina Çamlica (colina de los enamorados, para los más cursis). Nos sentamos en uno de los bares con terraza para admirar las vistas del Bósforo y pedimos algo de beber. Y de esto que llega el camarero con un refresco y un vermú y la cubitera a un lado. Y ahí es cuando recordé lo que siempre aconsejamos a los que van a viajar… 39ºC a la sombra en pleno agosto, el peor vermú que he tomado en mi vida: calentorro, y sin poder añadirle los hielos que había a su lado… Al menos, al contrario le habían traído la coca-cola fresquita de la nevera y se la tomó de un trago para que no se calentara…

vistas desde çamlica

Vistas desde la colina de Çamlica fuente: http://www.cruiseonthebosphorus.com

Un par de años más tarde, me alegré de haberme tomado ese vermú sin hielo, porque la Hermanísima también fue a Estambul, y aunque tomó precauciones respecto al agua de bebida, su afán por la ensalada pudo con ella, y embarazada de 5 meses como estaba se pasó 5 días de baño en baño y sin disfrutar como es debido del encanto de estar entre dos continentes.

La diarrea se define como un aumento de la frecuencia, volumen y peso de deposición, con un reblandecimiento de las heces. Todos hemos sufrido este trastorno alguna vez, no hace falta que os lo explique con detalle. Lo que sí hay que diferenciar es entre una diarrea leve que se puede atajar con simples medidas de rehidratación y dieta progresiva y se suele solucionar en 1 o 2 días; diarrea crónica, que es la que se alarga durante más de 4 semanas y puede ser indicativa de un problema grave; y la diarrea del viajero, que como estamos en pleno mes de julio, es la que nos toca tratar aquí.

TODA PREVENCIÓN ES POCA

Cuando viajes al extranjero, y sobre todo a países surasiáticos, latinoamericanos o africanos, y si sigues estos consejos, te darás cuenta de lo mucho que normalmente utilizamos el agua del grifo. Y lo afortunados que somos. Porque las aguas de aquellos países pueden contener bacterias, virus e incluso parásitos deseosos de infectar al pobrecillo turista que tiene su sistema digestivo a prueba de ácidos grasos saturados pero no a prueba de la microbiota endémica. Sigue estos consejos como si de la Torah se tratase y te librarás de sorpresas durante tu viaje:

  1. No introduzcas agua del grifo en tu boca. Ni para beber, ni para hacer cubitos de hielo. Ni siquiera para lavarte los dientes.
  2. Evita bañarte en lagos, piscinas o reservorios de agua de los que no tengas garantías de higiene y salubridad. Por aquello de poder tragar agua y tal…
  3. Cuidado con la leche y productos lácteos, en muchos países aún no utilizan la pasteurización y pueden contener organismos patógenos a los que nuestro cuerpo no esté acostumbrado. Si vas a comprar este tipo de productos, asegúrate de que hayan sido pasteurizados. 
  4. Para comer frutas o verduras, siempre peladas, y por tí. No las laves con agua del grifo.(La ensalada, y verdura fresca también prohibida: seguramente hayan lavado la lechuga con ese agua.)
  5. En caso de comer carne o pescado, siempre cocinados, nunca los tomes crudos. Aunque te pirre el sushi.
  6. Por mucho que quieras experimentar, comer ratas asadas preparadas por el vendedor ambulante de la esquina del templo de Quan Thanh no es una buena idea. Créeme. Y menos viéndolas flotar en la palangana una vez peladas…
  7. En el botiquín que lleves al país de destino, incluye sales de rehidratación oral (S.R.O.). Más adelante me meto en faena con este tema.
  8. Añade también a tu botiquín analgésicos como el paracetamol y antidiarreicos, para el caso en que la diarrea se alargue más de 3 días.
  9. Infórmate de si en el país de destino se recomienda algún tipo de vacunación para evitar no sólo las diarreas, sino también otras enfermedades.
posible fuente de infección gastroentérica

Ratas peladas preparadas para asar y consumir en algún lugar de Vietnam de cuyo nombre no quiero acordarme…

¿QUÉ HACER SI TODO ESTO FALLA? TRATAMIENTO

En primer lugar, hay que evitar la deshidratación con S.R.O o Soluciones de Rehidratación Oral. NO VALEN AQUARIUS NI OTRAS BEBIDAS DE ESE TIPO. Y ¿por qué digo esto? Porque en muchos de los anuncios de ese tipo de bebidas, nos dicen que “ayudan a rehidratarnos”, pero lo que obviamos al escucharlos es lo de “después del ejercicio”. Y las sales que eliminamos por el sudor tienen poco o nada que ver con los electrolitos que perdemos cuando sufrimos diarrea. Las soluciones de rehidratación oral están formuladas específicamente para la rehidratación en caso de pérdida de sales y otras sustancias a través de las heces o de los vómitos, y su composición está marcada por la OMS para reequilibrar el tracto digestivo.

 composición de SRO de osmolaridad reducida OMS

En segundo lugar, y lo que siempre digo a mis pacientes, es que “a lo que ha entrado a nuestra maquinaria y está fastidiándola hay que dejarlo salir”. Por tanto, no hay que cortar la diarrea al menos durante las primeras 48-72 horas. La diarrea es el mecanismo de defensa que utiliza nuestro cuerpo para deshacerse de esos virus, bacterias o parásitos que nos han infectado. Sólo cuando ese mecanismo de defensa no es suficiente, hay que “ayudarlo” con antibióticos o incluso con antiparasitarios si fuera el caso (siempre por prescripción médica).

Una vez vaya mejorando la cosa, se puede ir introduciendo algo de alimento, dieta blanda  y astringente que le llaman, como arroz, zanahoria, pollo a la plancha sin piel, pescado blanco a la plancha, manzana, plátano maduro. Otras frutas y verduras quedarán fuera de tu dieta durante al menos una semana. También podrás introducir lácteos como el yogur y queso fresco, pero no tomes leche, ya que en un proceso diarreico perdemos lactasa, que es la enzima que “digiere” la lactosa. El yogur y el queso contienen mucha menos lactosa que la leche, por lo que no empeoran la diarrea.

PRINCIPAL COMPLICACIÓN: LA DESHIDRATACIÓN

Para poder reconocer un estado de deshidratación que requiera asistencia médica, has de estar ojo avizor a la presencia de estos síntomas:

  • Boca seca, piel pálida, seca y apergaminada (la piel no se alisa tras pellizcarla)
  • Falta de lubricación en los ojos; en niños, lloros sin lágrimas (a menos que sea de esos lloros “tontos” que sólo buscan mimos… pero los padres sabemos reconocer ese tipo de lloro ;-))
  • Sed intensa
  • Orina escasa y oscura. En caso de niños, no mojar el pañal en tres horas o más
  • Ojos y mejillas hundidos
  • Fiebre alta
  • Irritabilidad y somnolencia

También, si aparece sangre en heces, fiebre alta de más de 38,5ºC durante más de 24 horas, si tienes dolor intenso en abdomen y en el ano o si los síntomas no mejoran al cabo de 3 días, busca asistencia médica.

Y como siempre os digo, usadnos, el farmacéutico es el profesional sanitario más accesible y siempre sabrá qué aconsejarte.

Fuentes:

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