OJALÁ QUE LLUEVA CAFÉ (¿VERDE?)

Esta semana hemos tenido unas cuantas consultas en la farmacia acerca de las propiedades y contraindicaciones del ya famoso café verde (lo que son las cosas, cuando salta a la palestra alguno de estos productos siempre comienzan a darse a conocer con su atributo de color, o de procedencia…)

En nuestra farmacia no creemos en los productos milagro, ni en las dietas milagro, ni en compuestos que no hayan demostrado su eficacia. Por eso, he de deciros que no voy a defender las bondades del café verde. De momento.

Planta de café Fuente: flickr

Planta de café

Y digo “de momento” porque si bien es cierto que, en los principios de todos estos compuestos naturales (QUE NO SEGUROS, léase con propiedad) la evidencia suele ser limitada, hay ciertos “descubrimientos” que a la larga terminan por demostrar su eficacia, aunque suelen pasar décadas y a menudo corren ríos de tinta antes de poder realizar meta-análisis y estudios clínicos suficientemente controlados que evidencien sus propiedades.

Aun así, son muchas las personas que se suman al carro de probar cosas “nuevas”, que estén de moda o que les haya contado su vecina del quinto que “a mi me funcionó”. Y seamos sinceros, muchas de esas personas se aferran al “amimefuncionismo” (término acuñado por nuestra compañera BoticariaGarcía): por mucho que les expliques que los estudios de eficacia que se han realizado son muy limitados, y que es muy probable que sin una dieta hipocalórica, baja en grasas y ejercicio físico se estén tomando el café verde para nada, te insisten en que se lo encargues, que se lo llevan.

Así pues, dejando a un lado el sayo que cada cual hace con su capa, y una vez dada mi opinión al respecto, creo conveniente hablar de las contraindicaciones y efectos secundarios que puede presentar el café verde. Porque lo importante es la seguridad de nuestros pacientes, porque no es un “producto natural que no tiene interacciones” ni está bien pensar “es café, qué daño me puede hacer?”

La seguridad del paciente, lo primero.  Fuente: wikipedia

La seguridad del paciente, lo primero.
Fuente: wikipedia

Por descontado, el café verde está contraindicado en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia y en niños, por no haber estudios de seguridad en estos grupos. También deberían evitarlo personas con insuficiencia renal.

En primer lugar, el ácido clorogénico (afirman sus defensores) disminuye la glucosa postpandrial, es decir, que evita la absorción de glucosa después de comer. Esto ya nos da una pista: aquellas personas con diabetes tipo 2 que deseen probar el café verde deben consultarlo en primer lugar con su médico y en segundo lugar monitorizar su glucemia continuamente, puesto que tienen más papeletas de sufrir un hipoglucemia severa.

Aunque sea verde, este café sigue conteniendo cafeína, por lo que no deberían tomarlo personas con palpitaciones, arritmias, taquicardia, u otras enfermedades cardíacas, por el aumento de la frecuencia cardíaca que puede producir. Por esta misma razón no deberían tomarlo personas especialmente sensibles a la cafeína, con insomnio, muy nerviosas o con trastornos de ansiedad. En definitiva, todas aquellas personas a las que se les recomienda limitar el consumo de café tostado (el normal, el que se bebe ;-))

Respecto  a la presión arterial, hay bastante controversia: por un lado hay “expertos” que afirman que la disminuye, y por otro lado parece ser que la acción de la cafeína la aumentaría. En cualquier caso, los pacientes hipertensos deberían monitorizar su presión arterial si deciden embarcarse en esta aventura del café verde.

En cuanto a sus demás componentes, muchos de ellos podrían ser irritantes de la mucosa gástrica, por lo que deberían evitarlo personas con gastritis crónica, úlcera gastroduodenal, hernia de hiato o esofagitis por reflujoacidoclorogenico

Parece ser que in vitro eácido clorogénico (el principal componente al que le atribuyen los efectos beneficiosos del café verde) inhibe la a-glucosidasa y la glucosa-6-fosfatasa, que son enzimas implicadas en el metabolismo de los azúcares, pero también en otros muchos procesos metabólicos, por lo que no debería utilizarse el café verde en pacientes que estén utilizando cualquier otro medicamento de manera crónica, puesto que podría verse afectada su eficacia o toxicidad.

Resumiendo y recopilando: en caso de que estés totalmente convencido de las bondades de este “nuevo” adelgazante, por mucho que aquí una servidora te diga que no se fía de estos productos “estrella del verano”, máxime cuando ningún organismo oficial ha dado su visto bueno a los estudios realizados (que a decir verdad son bastante pobres) deberías tener en consideración todas estas limitaciones para consumirlo: embarazo, lactancia, enfermedad renal, diabetes, insuficiencia o problemas cardíacos, insomnio, nerviosismo, ansiedad, hipertensión, gastritis o cualquier patología gastrointestinal, y consumo de cualquier medicamento crónico. 

Y como siempre os digo, preguntadnos, consultadnos, usadnos. Tu farmacéutico sabrá darte el mejor consejo para tu salud.

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