¿Tomamos bien los medicamentos para el colesterol?

huevos

El momento de recibir los resultados de unos análisis de colesterol y triglicéridos siempre nos asusta: ¿tendré el colesterol alto? ¿me recetará el médico medicación para toda la vida? ¿cómo podría evitarlo? Te explicamos unas cuantas cosas que el médico o el farmacéutico te explicaríamos si tuviéramos tiempo… 😉

placa-de-colesterol

Las dislipemias son un exceso de lípidos o grasas en sangre, como el colesterol o los triglicéridos, que favorecen la formación de depósitos de esta grasa en las paredes de las arterias. El peligro que representan es el de dificultar el paso de la sangre y su potencial para causar enfermedades cardíacas, como infarto de miocardio (más frecuentes en varones) y de la circulación, como embolias cerebrales (más frecuentes en mujeres).

Principalmente existen dos tipos de colesterol:

– El colesterol LDL (del inglés Low Density Lipoproteins o lipoproteínas de baja densidad) es conocido como el COLESTEROL MALO, puesto que es el tipo propenso a formar esos depósitos.

– El colesterol HDL (del inglés High Density Lipoproteins o lipoproteínas de alta densidad) se conoce como el COLESTEROL BUENO, ya que ayuda a “arrastrar” el colesterol malo para evitar los depósitos.

colesterol

La principal diferencia entre HDL y LDL está en la composición de las apolipoproteínas que recubren la lipoproteína.

¿Qué puedo hacer si tengo alto el “colesterol malo”?

– Dejar de fumar.

– Seguir una alimentación de tipo mediterránea, que disminuye el colesterol circulante en sangre y previene las enfermedades del corazón y las arterias.

– Asegurar el aporte diario de fibra alimentaria, aplicando la regla de las 5 raciones de fruta y verdura diarias, así como consumiendo legumbres (dos o tres veces por semana), productos integrales, etc.

– Respecto a las carnes, es preferible  consumir carnes blancas (pollo, pavo, conejo) y sólo partes magras, sin grasa, de otras carnes (cerdo, cordero, ternera, etc.) Evitar las vísceras, embutidos, hamburguesas, salchichas, pato, oca y patés, puesto que contienen mucha más grasa.

– Aumentar el consumo de pescado, especialmente el pescado azul, que por su contenido en ácidos grasos omega-3 es una fuente de “ayudantes” para que el colesterol bueno pueda arrastrar el colesterol malo.

pescado azul

– En cuanto a los mariscos, podemos consumir los de concha, pero evitar en lo posible los crustáceos (gamba, langosta, cangrejo, etc.) y cefalópodos (pulpo, sepia, calamares, etc.)

– Consumir un máximo de 3 huevos a la semana. Si sobrepasa de esa cantidad, consumir solamente la clara.

– En la medida de lo posible, sustituir la leche y derivados por los tipo desnatados o semi-desnatados

– El aceite recomendado tanto para cocinar como para aliñar es el de oliva, preferiblemente del tipo virgen extra.

aceite oliva

– Al menos una vez por semana, consumir frutos secos ( 7 nueces, 20 almendras o avellanas)

– Para aliñar y acompañar, se pueden utilizar hierbas aromáticas, pimienta, zumo de limón, vinagreta, mostaza, sofrito (tomate, ajo, cebolla y puerro, elaborado con aceite de oliva). Si existe sobrepeso, limitar el consumo de mahonesa y bechamel.

– Beber como mínimo 1,5 litros de agua al día, se puede incluir en forma de infusiones. Evitar el consumo excesivo de bebidas alcohólicas. El consumo de un vaso de vino durante las comidas no es perjudicial para la salud.

– Para los tentempiés de media mañana o media tarde, es aconsejable prepararlos con jamón, pavo y queso fresco o con bajo contenido graso. Es conveniente introducir pescado azul (atún, sardinas y caballa en conserva en aceite de oliva) u hortalizas (tomates, pimientos, berenjenas, etc.), para poder variar sin incrementar demasiado el aporte de colesterol de la dieta.

–  Evitar: pastelería y bollería industrial (croissants, ensaimadas, magdalenas, etc.), postres elaborados con leche entera, huevo, nata, mantequilla, margarina, etc., y la comida precocinada y los aperitivos.

– Realizar ejercicio físico (caminar, hacer bicicleta o nadar) durante un mínimo de 30 minutos, cinco o más días por semana. Incorporar el ejercicio físico a la actividad habitual, como subir escaleras, bailar o realizar los trayectos habituales a pie.

– Mantener y/o conseguir el peso adecuado.

– Controlar la hipertensión y la diabetes, en caso de padecerlas.

– Si nos han recetado medicación, hay que tomarla todos los días e informar al médico de cualquier otra medicación que estemos tomando.

LA MEDICACIÓN PARA EL COLESTEROL

Sólo cuando estas medidas higiénico-dietéticas no han dado resultado, el médico puede decidir administrar una medicación que ayude a reducir el colesterol. Estos medicamentos deben tomarse cada día, y el tratamiento suele ser para toda la vida.medicamentos

Las estatinas (simvastatina, pravastatina, atorvastatina, rosuvastatina, pitavastatina fluvastatina…) deben tomarse por la noche, porque es a esas horas cuando el colesterol se fabrica en mayor cantidad. La única estatina que debe tomarse junto con alimentos es la lovastatina, porque se absorbe mejor. La absorción del resto de las estatinas no se ve alterada con los alimentos.

 Los fibratos (fenofibrato, bezafibrato) (si es una sola dosis) también han de tomarse por la noche. El único fibrato que debe tomarse 30 minutos antes de la cena o el desayuno (si son dos dosis al día) es el gemfibrozilo.

Las resinas (colestiramina, colestipol, etc.) deben tomarse 15 minutos antes de las comidas. Cada toma debe acompañarse de, al menos, 150 ml (1 vaso) de agua, zumo o leche.

Precauciones a considerar:

-Tome cada día la medicación que le ha prescrito el médico. No deje de tomarla ni baje la dosis si él no se lo ha indicado, incluso cuando los niveles en la analítica hayan mejorado.

– Un efecto secundario frecuente de los medicamentos hipolipemiantes es el dolor abdominal; por ello aunque no es imprescindible, es recomendable tomarlos con las comidas (excepto las resinas de intercambio iónico y el gemfibrozilo)

– Las resinas producen estreñimiento. Bebea suficiente agua, haga ejercicio y coma frutas y verduras y, si es muy importante, acuda a su médico. No tome bebidas gaseosas, puesto que empeoraría la flatulencia que a veces producen las resinas.

– Si tiene calambres, dolores musculares, entumecimiento, cansancio o fiebre acuda a su médico. Puede que tenga que ajustar la dosis o sustituir el medicamento que le recetó.

– Hágase los análisis de sangre cuando se lo indique el médico.

Referencias:

Farmafichas Club de la Farmacia

Tratamiento para el colesterol alto, Guía para adultos. Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ)

Guía del paciente con trastornos lipídicos. Ministerio de Sanidad y Consumo, MSC.

Guía para controlar su colesterol. Fundación Hipercolesterolemia Familiar. 2007

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